Intervención en Crisis

La Intervención en crisis es el campo de actuación más específico del Teléfono de la Esperanza desde sus inicios. Su objetivo es abordar de forma urgente, gratuita, anónima y especializada las situaciones de crisis. 

 

Amigo lector, si tienes momentos difíciles emocionalmente, porque reconoces situaciones frustrantes en tu vida, o experimentas problemas en tu núcleo familiar, o tienes problemas de diferente índole que te estén afectado tu bienestar mental y emocional, el Teléfono de la Esperanza te tiene una oferta de acciones para que afrontes con éxito las situaciones de crisis emocional, porque nosotros estamos a tu lado, en los momentos de sufrimiento. 

 

Comunícate con el teléfono (574) 4482945, de Medellín. 

 

 La conversación telefónica contigo en momentos de crisis, de tristezas, de dificultades, de angustias, forma parte de nuestra misión. 

Este servicio lo llamamos   ORIENTACION TELEFÓNICA. Y lo hacemos en forma gratuita, no tienes que dar nombres, ni en donde vives, ni tu situación económica. 

El único interés del Teléfono de la Esperanza es ayudarte a que encuentres un camino de superación personal, de esperanza en el alivio al sufrimiento. Podrás conversar con voluntarios especializados en la escucha activa. 

Cuando tú nos llama el ORIENTADOR que te responde es muy confiable: 

  • se ha preparado cuidadosamente para la Escucha Activa, y para entenderte a ti como Persona, con máximo respeto; 

  • está feliz de comunicarse contigo, no importa cuál sea tu estado de ánimo; 

  • cree en la capacidad que tienes de superar la crisis en medio de las dificultades; 

  • respeta tus creencias religiosas y tus ideologías políticas; 

  • y mantiene la confidencialidad de tu conversación. 

Cuando te comuniques con el Teléfono de la Esperanza el orientador podrá informarte que disponemos de un servicio de Asesoramiento Personal presencial, prestado por psicólogos, abogados, trabajadores sociales, educadores, y profesionales de áreas afines. 

 
 

Tenemos un servicio de Orientación Familiar, con personal experto en temas propios de la dinámica de la familia contemporánea, como el sistema familiar, la relación de pareja, educación de los hijos, pragmática de la comunicación, constelaciones familiares, minería de datos en la experiencia familiar de cada cónyuge. 

 

Y además, en el Teléfono de la Esperanza de Medellín, tenemos un servicio de Crecimiento Personal. 

 
 

Con este objetivo podrás participar en: 

Grupos de crecimiento como “Autoestima”, “Aprendiendo a vivir”, “La inteligencia emocional”, “Afrontando las dificultades de la vida”, “El sentido de la vida”, “La alegría de vivir”, “Encauzando las emociones”; 

cursos para promover el bienestar emocional, como “El apego, en las relaciones afectivas”, “Piensa bien, te sentirás mejor”, “El arte de comunicarse asertivamente”, “Control del estrés y la ansiedad”; 

completando esta labor con la publicación de la revista AVIVIR, la celebración del Día Nacional de la Escucha, el programa radial VIVE, el programa ENTREAMIGOS y la presencia en los medios de comunicación. 

 
 

ESAL

Decisión de permanecer como Esal

 

La ASOCIACION COLOMBIANA DEL TELÉFONO DE LA ESPERANZA (ACOTES)

Creada en el año 1996 ha decidido permanecer como asociación sin ánimo de lucro ESAL y por ese motivo solicitamos la permanencia en el mismo y de esta forma continuar con los beneficios tributarios para el año gravable 2018. A Continuación, podrán ver en esta página los distintos elementos que ha solicitado la Dian.

 


Acta Fundacion

Acta de fundación

 Estatutos

Estatutos

 RUT

RUT Actualizado

 Acta Permanencia

Acta de permanencia

 

Camaradecomercio

Camara de comercio

 Presupuestos y Excedentes

Presupuesto y excedentes

 Requerimiento Judicial

Requerimiento judicial

 Informe Economico

Informe economico

 Dictamen Fiscal

Dictamen fiscal

Acta Asamblea

Acta asamblea

Visión

En el 2.021 seremos reconocidos en Medellín y sus alrededores como la Entidad líder en devolver la Esperanza a personas que la han perdido. 

 
 

Para una mayor comprensión de la Visión. 

La comprensión de lo que significa ESPERANZA nos permite valorar el impacto social del Teléfono de la Esperanza, en una sociedad como la antioqueña. Porque si sientes que en tu vida hay DESESPERANZA cuentas con una organización a tu lado que te posibilita recuperar la esperanza de seguir viviendo positivamente. 

 

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Para nuestra visión, la Esperanza es el estado de ánimo en el cual la persona sabe que lo deseado o pretendido es posible lograrlo. Es el deseo confiado de obtener un bien futuro. Reconoce la dificultad, pero no pierde la confianza de que lo deseado se va a obtener. Por ejemplo: “Es una enfermedad muy dura, pero tengo esperanza en que saldré adelante”. “Tenemos dificultades de pareja, pero podemos solucionarlas”. “Será una gran prueba, pero tengo la esperanza de conseguir la beca”.   “Creo que pueda conseguir trabajo antes de fin de año, no me voy a paralizar”. «Voy a superar mi drogadicción». 

Las personas nos aferramos a la Esperanza cuando nos encontramos en una situación complicada. Se trata de un recurso que nos ayuda a no caer en la depresión, con la idea férrea de que pronto las cosas mejorarán. Esa confianza actúa como estímulo y aporta fuerza y tranquilidad para vencer cualquier obstáculo. La esperanza no retrocede ante los sufrimientos. 

 
Cuando se pierde la esperanza la vida se vuelve una ardua batalla contra las dificultades. Y aparece el opuesto, la desesperanza. 

La desesperanza muestra una visión negativa de la realidad en un contexto determinado. Y esta visión negativa aporta tristeza, disminuye la autoestima, suma soledad, cansancio psicológico y agotamiento físico. El sentimiento de desesperanza lleva a la persona a replegarse sobre sí misma. 

Es un mal que se vive en estos tiempos contemporáneos y afecta gran parte de los seres humanos, impidiéndoles reaccionar de una manera positiva frente a los problemas de la vida. 

La desesperanza aprendida es uno de los conceptos psicológicos más importantes de los últimos años. Se refiere a un estado de pérdida de la motivación, de la esperanza de alcanzar los sueños, una renuncia a toda posibilidad de que las cosas salgan bien se resuelva o mejoren. 

Es la percepción de una imposibilidad de logro, la idea de que no hay nada que hacer, ni ahora, ni nunca, lo que plantea una resignación forzada y el abandono de la ambición y del sueño. Y es justamente ese sentido absolutista, lo que le hace aparecer como un estado perjudicial y nefasto. 

Y es aprendida porque proviene de la vivencia de una serie de experiencias frustrantes, dolorosas y desalentadoras. 

Es interesante comprender cómo un estado de pobreza económico puede generar en los miembros de la comunidad una desesperanza aprendida. Por ejemplo: Juan, un joven que logró culminar sus estudios con grandes sacrificios económicos de sus padres y de él mismo, cuando quiere ingresar al mercado laboral no encuentra un puesto digno, porque no tiene palancas sociales o políticas. Al cabo de 2 años de búsqueda incesante, sin lograr un trabajo, puede caer en desesperanza. 

 
 

¿Qué hacer para superar la Desesperanza? 

El teléfono de la Esperanza te ofrece una alternativa: no cargar, en solitario, con ese estado de ánimo. Conviene compartirlo con un amigo de confianza que comprenda la situación. Puedes llamar al Teléfono de la Esperanza que te ofrece la posibilidad de elaborar tus causas de desesperanza. 

 

Sencillo: llama al 4482945, de Medellín. Encontrarás un orientador que sentirás a tu lado. 

Misión

 

“Promover la salud emocional de las personas y especialmente, de aquellas que se encuentran en situación de crisis”. 

 

 

Para una mayor comprensión del texto. 

Este enunciado corto, claro, sencillo, posee una gran riqueza conceptual y existencial. Involucra a todos los seres humanos como personas o como grupos sociales. Es algo que nos toca, que sentimos y vivimos frecuentemente. Leer menos 

 

Algunas ideas que permiten comprender mejor el concepto de CRISIS EMOCIONAL. 

La crisis emocional se puede definir cómo un estado de desequilibrio que afecta el funcionamiento general de la persona. Y se expresa en frases como éstas: me siento morir, no aguanto más, esto es muy duro, porqué a mí, porqué este castigo. Sin embargo hay algo importante: la crisis por sí misma, no implica enfermedad mental. 

La vivencia de una crisis está presente en todas las personas en algún momento de la vida. Épocas como la adolescencia, la juventud, la adultez conllevan sus propias crisis. El paso del llamado “demonio del medio día”, que coincide con los 50 años del hombre, lo enfrenta a situaciones emocionales de crisis, por la búsqueda de libertad en la vida de pareja, el deseo de vivir el momento, el sentirse conquistador y seductor. El matrimonio, la educación de los hijos, la viudez, la enfermedad, son momentos particularmente sensibles a la aparición de la sintomatología de crisis. 

La cultura china ve la palabra Crisis, como un peligro o como una oportunidad. Y aun cuando supone malestar emocional y afecta el funcionamiento normal de la persona, son momentos de transición y cambio que pueden ser muy beneficiosos para quien las padece. 

Si la crisis se enfrenta exitosamente puede significar crecimiento y maduración. Enfrentada inadecuadamente trae consecuencias negativas, como el alcohol, las drogas, el aislamiento, la rebelión, la instalación de estados depresivos. 

¿Las crisis se muestran como eventos súbitos, de un momento a otro? No. La verdad es que son consecuencias de un proceso latente. Ofrecen señales de alerta previa que usualmente se desestiman, y encuentra a la persona desprevenida y no preparada. 

¿Las crisis pueden ser precipitadas por un acontecimiento específico? Sí, como por ejemplo: 

la muerte de un ser querido que precipita una crisis en una viuda que ha sido muy dependiente de su esposo. 

La pérdida del trabajo por discriminación social o política. 

El paso de una etapa a otra de la vida, como de la niñez a la adolescencia, de la juventud a la adultez, subirse en años al sexto piso, la jubilación, la viudez. 

Ser inocente y verse involucrado en un delito. 

La viuda anciana a quien sus hijos la presionan a vender la casa heredada. 

La persona que decide enfrentar una crisis sin apoyo de nadie es más vulnerable a los efectos negativos, y puede manejarla en forma inapropiada. Es mucho mejor buscar apoyo de entidades o personas cercanas, haciendo una apropiada selección. 

Para estos momentos de crisis El teléfono de la Esperanza, de Medellín, puede darte y te ofrece un apoyo profesional y gratuito, con el personal de voluntarios de la Institución. Allí comprenderás la crisis como oportunidad de madurar y crecer. No cedas a la tentación de  la evasión, que es la opción más fácil pero la más contraproducente. 

 
 

Con el apoyo del Teléfono de la Esperanza entenderás que las crisis traen mensajes a tu vida. He aquí algunos de los más comunes: 

  • Es tiempo de hacer un alto en el camino y reflexionar cómo llevas tu vida. 

  • Acepta tus emociones, deja de luchar con lo que sientes. Ábrete a la vida. 

  • Mantén tus pensamientos y juicios en el presente y en la realidad. No en la fantasía. 

  • Busca un estilo de vida liberador de tensiones para no acumularlas. 

  • Necesitas revisar tus relaciones con la familia, los amigos, en el trabajo. 

  • Es momento de confiar en ti, mejorar tu autoestima y enfrentar los temores personales. 

  • Define un plan de vida y responsabilízate de alcanzar tus objetivos. 

  • Recupera tus sueños e ilusiones, descubre todo lo positivo que hay en ti. 

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Si sientes que te encuentras en un momento de crisis, no dudes en comunicarte con los orientadores del Teléfono de la Esperanza. Marca 4482945, de Medellín, Colombia.